jueves 18 de octubre de 2007

El Museo de la Ciudad de Madrid

Maquetas, cuadros y pinturas en el Museo de la Ciudad de MadridEl Museo de la Ciudad de Madrid está situado en la calle Príncipe de Vergara 140 (metro Cruz del Rayo), abre de martes a viernes de 9:30 a 20:00 y los sabados y domingos de 10:00 a 14:00. La entrada al museo es gratuita. Cuenta además con un salón de actos para 277 personas, biblioteca y videoteca públicas de consulta, así como cafetería y aparcamiento.

La exposición permanente del Museo de la Ciudad de Madrid se desarrolla en tres de las plantas del edificio que alberga el museo.

En la segunda planta encontramos información acerca de los procesos propios de las infraestructuras que permiten el crecimiento y el desarrollo de la ciudad de Madrid (gas, agua y saneamiento, aeropuerto, alumbrado, electricidad, telefonía y transporte público).

Lo realmente interesante, al menos para mi, se encuentra en las plantas tercera y cuarta que están dedicadas a la historia de Madrid. La tercera planta nos acerca a Madrid, desde sus orígenes hasta la Ilustración a través de un recorrido por la Prehistoria, el mundo romano, el Madrid musulmán y cristiano, el Madrid de los Austrias y el Madrid de los Borbones. En la planta cuarta se nos muestra el Madrid de los siglos XIX y XX, encuadrándolo a través de grandes actuaciones urbanísticas y edificaciones (Plaza de Oriente, Puerta del Sol, Ciudad Lineal).

Destaca sobre todas las obras expuestas, la impresionante colección de maquetas. Hay modelos arqueológicos y multitud de reproduciones de edificios (casa romana, casa musulmana, etcétera), de espacios urbanos (el Madrid de los Austrias, la Plaza de la Villa, el eje de Castellana) y de monumentos (como la Mariblanca o las estatuas ecuestres de Felipe IV y Carlos III). La exposición se completa con planos, libros, fotografías, abanicos, pinturas, cuadros, pistolas, relojes, etcétera.

martes 2 de octubre de 2007

Pinturas ruprestes y piezas prehistóricas en la Cueva de Nerja

Pintura rupreste prehistórica en las Cuevas de NerjaLa Cueva de Nerja es un símbolo para Málaga, Andalucía y España. Con más de 150.00 metros cuadrados de superficie y galerías, alberga pinturas ruprestres y vestigios de la prehistoria. En su interior encontramos numerosas salas como la del belén, la de la cascada, la de los fantasmas, la del cataclismo, la de las columnas, la de Hércules, la de la montaña... Así hasta completar más de medio centenar de salas en cuyo interior hay historia, pinturas, cerámicas, brazaletes y un sinfín de resquicios del pasado.

Durante el mes de agosto, la Fundación Cueva de Nerja ha recuperado 151.588 piezas arqueológicas de gran valor prehistórico. Las piezas se han extraído de la cueva gracias al proyecto de restauración y consolidación de las excavaciones que desde hace más de veinte años se está llevando a cabo en la sala de La Torca, la Mina y el Vestíbulo. El hallazgo de varios ejemplares de punta de proyectil, muy característico del periodo Solutrense (22.000 a 21.000 años a.C.) y que aún no había sido incluído entre los periodos hallados en la Cueva de Nerja, podría adelantar el tiempo de llegada a la Costa del Sol de los primeros pobladores europeos del Norte.

Cerámica procedente de las Cuevas de Nerja en cuadros y lienzosLa gruta es, sin duda, una fuente de información arqueológica inagotable, con el paso del tiempo se han ido sedimentando infinidad de restos que certifican la presencia de hominidos, algunos de eloos verdaderos artistas del pincel. La gran cantidad de piezas prehistóricas está repartida entre varias categorías, desde los grupos humanos de economía cazadora-recolectora del Paleolítico Superior y Epipaleolítico hasta las sociedades agropecuarias que habitaron la Cueva de Nerja durante los periodos Neolítico y Calcolítico. Aparte de la existencia de pinturas ruprestres, entre el material encontrado se encuentran hachas y útiles como puntas de sílex, cuchillos y azuelas, cerámicas decoradas y lisas, anillos, pulseras, brazaletes, cuentas de collar de piedra y concha, incluso utensilios para moler el cereal, así como restos de animales y semillas de trigo y cebada.